BLOGLOG

BENEFICIOS DE LA DANZA EN EL DESARROLLO CORPORAL DE LOS NIÑOS Y NIÑAS

desarrollo corporal de niños y niñas en la danza

BENEFICIOS DE LA DANZA EN EL DESARROLLO CORPORAL DE LOS NIÑOS Y NIÑAS.
Sandra Bellosta Salazar:

¿cuales son los beneficios de la Danza?

Que la danza tiene beneficios a nivel de desarrollo no le sorprenderá a nadie pero… ¿cuáles son los beneficios? Uno de los objetivos primeros de la infancia, es el conocimiento del propio cuerpo y de sus posibilidades de acción, llegando al control corporal, de forma progresiva. Este conocimiento hace que desarrollemos un buen ajuste postural (aunque cabe decir, que lleva algo de tiempo y de conciencia postural) que es el posicionamiento adecuado, de los diferentes segmentos corporales para conseguir una óptima postura. De esta manera, se puede ayudar a corregir la escoliosis leve que puede surgir en los niños y niñas por el peso de las mochilas.

¿Que es el control tónico?

Los y las menores que empiecen a bailar desde pequeños, conseguirán desarrollar un buen control tónico, debido a este conocimiento corporal. ¿Qué es el control tónico? Pues es la capacidad de relajar o tensar unos músculos o segmentos corporales concretos. Pero no sólo tendremos un control físico, que permitirá gestionar mejor la energía, la concentración y la calidad de los movimientos, sino que también influirá en el control mental, a través una buena respiración y agilidad mental que le dará el ir ejecutando movimientos pautados. Al aprender cuándo y cómo respirar también estaremos mejorando la capacidad respiratoria.

La danza se utiliza como terapia para personas que han sufrido problemas de movilidad y equilibrio


Somos bilaterales.

Cuando nacemos, al no estar familiarizados con el uso concreto de una parte del cuerpo y motivarnos por la experimentación, somos bilaterales, (uso de las extremidades derechas e izquierdas indistintamente, en mayor o menor medida) aunque nos “enseñan” a usar, solo la parte que tenemos más hábil (como puede ser la mano derecha para escribir). Con la danza identificamos nuestra lateralidad, pero potenciamos ambos ejes para mejorar la calidad de los movimientos y el control corporal, pudiendo llegar a desarrollar un entrenamiento bilateral.

Influencia en el desarrollo cognitivo.

La mejora de la lateralidad, influye positivamente en el desarrollo cognitivo de los y las menores, al crear nuevos patrones que implican nuevas conexiones neuronales. Al igual que practicamos con todos nuestros segmentos corporales, ejercitamos la coordinación motora (gruesa (grandes grupos musculares como las piernas o los brazos) y fina (pequeños y más precisos grupos musculares como son los dedos). A los niños y niñas, les vendrá muy bien a nivel motor, la danza, debido a que probarán a movilizar partes que conocen y partes que todavía desconocen en cuanto a sus posibilidades, dejando todo el cuerpo quieto, menos un solo segmento corporal, (coordinación segmentaria) o varios segmentos a la vez, (coordinación intergrupal). Gracias a la interiorización de los movimientos, se mejorarán la agilidad, el equilibrio y la flexibilidad.

Beneficios de la Danza.


Conciencia de lo espacial.

Cuando bailamos, podemos estar estáticos en una zona, pero lo normal es que utilicemos ese recurso espacial para movernos y dejarnos llevar o para interaccionar con nuestros compañeros o con materiales. A través de diversas dinámicas o coreografías desarrollaremos la conciencia espacial, que se compone de la orientación espacial (situarse en el espacio en relación con otros objetos o personas), la estructuración espacial (noción de ocupación del espacio, de movimiento con respecto a los otros…) y la organización espacial, (elabora relaciones espaciales; parte de la estructuración y orientación espacial).

Conciencia de lo temporal

Esto, junto con la conciencia temporal, es importante para el desarrollo cognitivo, debido a que nos ayuda a secuenciar actividades o nos ayuda a la linealidad y organización lectora, escritora, matemática… a un sentido del orden, puesto que nos enseña a que se empieza por la izquierda y se termina por la derecha, que primero es lo que está más arriba para ir bajando poco a poco. El espacio y el tiempo son conceptos muy abstractos para los niños, a veces lo es hasta para los adultos que ya contamos con innumerables experiencias, y su instrumento de medida y de experimentación más cercano es el cuerpo, por lo que hay
que brindarles todas las oportunidades posibles.


Lenguaje no verbal.

Por último, la danza es un lenguaje no verbal, y toda verbalización se apoya en unos gestos, en unos movimientos, en unas expresiones que muchas veces niegan lo que se dice con palabras o los apoyan. La danza es expresión y mejora la expresividad de cuerpo. Cada uno tenemos un movimiento característico que nos define, incluso la forma de andar, la forma en que posicionamos nuestro cuerpo cuando nos sentimos con poder, o cuando nos sentimos débiles o amenazados ante una situación o persona; el cuerpo habla más de lo que lo escuchamos, y es a través de la danza, cuando decimos nuestro discurso más honesto, por lo que enriquece nuestra capacidad comunicativa.

Conexión cuerpo mente.


La mayoría de actividades dancísticas se generan en grupo, por lo que conlleva un componente social al fomentar el trabajo en equipo y la interacción. Emocionalmente, uno aprende a escucharse a sí mismo pero también a los que le rodean, permitiendo comprender cómo y en qué manera acercarse a los demás. El hecho de bailar con compañeras y compañeros, también provoca un aumento de oxitocina, involucrada en
las interacciones sociales, en el establecimiento de vínculos sociales y afectivos y en las relaciones interpersonales, aportando mayores dosis de felicidad e impulsa a conocer a los otros.


En resumen y como conclusión, podemos notar que bailar nos beneficia corporalmente en los siguientes aspectos:

  • Relajarse muscularmente
  • Capacidad respiratoria
  • Mayor capacidad respiratoria
  • Comunicación y expresividad
  • Elasticidad, agilidad, flexibilidad
  • Equilibrio
  • Coordinación y disociación corporal
  • Bilateralidad
  • Control corporal y postural
  • Autonomía e independencia- autoconfianza
  • Identificación de estados de ánimos ajenos

Sandra Bellosta Salazar

Sandra Bellosta Salazar. Maestra de Educación Infantil y monitora de diversos talleres infanto-juveniles. Interesada en la parte emocional y psicológica del ser humano y que concibe el cuerpo como potencia de expresión, de conocimiento, de descubrimiento y de ser.

salazarsandrab@gmail.com

Telf: 678 01 40 84

Whatsapeame!

Facebook
Twitter
WhatsApp
Telegram

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

BAILALE

unete a la tribu bailalÉ

Recibe todas nuestras noticias, artículos, información sobre clases y eventos relacionados con la tribu que baila.