Salsa y Bachata desde cero en Huesca: que la canción del verano no te pille mirando
O por qué este año Pedro decidió dejar de ser el “sujetabolsos” oficial de Huesca
Sucedió el pasado jueves, en la terraza del Cafecico del Coso.
Pedro y Javi apuraban el segundo café de la mañana mientras el sol de mayo empezaba a calentar el Coso con esa timidez previa al calor de verdad. Pedro, que siempre había ejercido de escéptico oficial del grupo, dejó un sobre blanco sobre la mesa como quien suelta una granada de mano.
—¿Te lo puedes creer? —suspiró Pedro—. Mi primo Juan se casa en julio. En pleno Pirineo. Con una orquesta de esas que tocan absolutamente de todo.
Javi, que ya se conocía el percal, sonrió por encima de la taza. Sabía que a Pedro no le preocupaba ni el regalo, ni el viaje, ni si el ternasco estaría en su punto. El problema de Pedro era mucho más profundo y, a la vez, mucho más común de lo que nos gusta admitir.
—No me jodas, Javi —continuó Pedro—. Me preocupa bailar la canción del verano. Me preocupa ese momento exacto de la barra libre en el que suene una bachata de Manuel Turizo y yo me quede ahí plantado, con el gin-tonic en la mano, haciendo que hablo intensamente con la tía abuela para no admitir que no tengo ni la más remota idea de qué hacer con los pies.
El síndrome del escéptico con envidia sana
A Pedro le pasa lo que a medio Huesca: por pura autoprotección, dice que la canción del verano es vulgar, repetitiva o una horterada. Pero la verdad es otra. La verdad es que, cuando va a las barbacoas en los chalés de sus amigos y ve que, en cuanto suena la primera bachata o salsa, todo el mundo se levanta de la silla con una naturalidad insultante, siente un pellizco.
No es envidia mala. Es envidia de la buena.
Es ver a los demás riéndose, conectando y moviéndose sin pensar, mientras él sigue clavado en su silla de plástico blanca, escondido detrás de un discurso irónico que ya no se cree ni él mismo.
Porque Pedro puede decir que es “un tablón”, que tiene “coordinación menos cinco” y que eso de bailar no va con él. Pero Javi sabe la verdad. Lo vio el año pasado en San Lorenzo, cuando sonó una salsa en la Plaza López Allue y Pedro empezó a marcar el ritmo con la alpargata mientras sujetaba el cubata.
Pedro se moría por saber bailar y salir.
Pero le aterraba el qué dirán.
La película de terror —y deseo— de mayo a agosto
Ese es el peligro de mayo: es el mes de las advertencias. Todavía parece que queda mucho para el verano, pero el verano ya empieza a enseñarte los dientes.
En la cabeza de Pedro empezó a rodar una película bastante clara. Primero, la boda de julio: el momento de la barra libre, la pista llena, los primos dándolo todo, la orquesta atacando sin piedad y él mirando el reloj como si tuviera una reunión importante a las dos de la mañana.
Después, agosto: el olor a albahaca, el blanco y verde inundando las calles, las peñas, las terrazas, la música por todas partes, San Lorenzo explotando en Huesca… y él sintiéndose otra vez un simple espectador de una fiesta que también le pertenece. Ahí Pedro siempre acababa haciendo lo mismo: sujetar vasos, vigilar bolsos, guardar sitios y bromear con que alguien tenía que mantener la dignidad del grupo.
Y luego estaban las barbacoas. Esas tardes de piscina el huerto de tu colega donde alguien pone una «bachata de fondo” y, sin que nadie lo decida del todo, el jardín se convierte en pista de baile.
La dignidad, en su caso, se parecía demasiado a no atreverse.
El cartel en el Coso
Se despidieron y Pedro bajó caminando por el Coso. Y entonces, como si el destino se estuviera riendo de él —o echándole un cable—, lo vio.
Un cartel en un escaparate.
No parecía la típica promesa fría de academia en plan got talent, ni hablaba de convertirte en profesional en cuatro semanas. Hablaba de empezar desde cero. De salsa y bachata para verano. De gente que cree que tiene dos pies izquierdos. De aprender sin presión, sin pareja y sin tener que venir sabiendo.
Pedro se paró un segundo.
Había algo en ese cartel que le molestó un poco, precisamente porque parecía escrito para él.
Hablaba de la sensación y disfrute antes que perfección. De transformar esa envidia sana en disfrute real. De sembrar algo en mayo para que, cuando llegaran agosto, San Lorenzo, la boda del primo o la próxima barbacoa, no quedarte de sujeta chaquetas y bolsos.
—Salsa y Bachata para los que creen que tienen dos pies izquierdos —leyó Pedro en voz baja—. Joder, me están escuchando cómo el algoritmo del móvil.
¿Eres un Pedro o eres un Javi?
Quizás tú también eres un poco Pedro.
Quizás criticas la canción del verano pero luego la tarareas por lo bajini. Quizás tienes una boda en el horizonte y te aterra el momento barra libre y baile. Quizás en San Lorenzo te encanta ver a la gente bailar, pero cuando alguien te dice “venga, sal”, empiezas a buscar una excusa urgente.
O quizás simplemente te has cansado de ser quien sujeta los bolsos o se queda sentado en la silla mientras los demás se lo pasan en grande.
En Bailalé hemos preparado un Curso de Verano de Salsa y Bachata · Nivel 0 precisamente para los Pedros de Huesca. Para gente que nunca ha bailado. Para quienes se sienten descoordinados. Para quienes no vienen a demostrar nada, sino a llegar a la próxima barbacoa, a la próxima boda o a las fiestas con un poco más de libertad en el cuerpo.
No buscamos pasos perfectos.
Buscamos que este verano, cuando suene la canción, tus pies sepan hacer algo sencillo mientras tú te dedicas a lo que de verdad importa: disfrutar de la fiesta.
Salsa y Bachata desde cero en Huesca: no es necesaria experiencia
Si te ha pasado algo parecido a Pedro, este curso está pensado para ti: para empezar desde cero, con calma, con buen ambiente y sin tener que venir sabiendo.
No es necesaria experiencia previa. Solo ganas de probar, quitarle drama al primer paso y descubrir que bailar puede ser mucho más fácil cuando una clase pensada para ti te acompaña.
Este curso está pensado para ti si:
- Siempre dices “yo miro” cuando alguien sale a bailar.
- Te da vergüenza empezar porque crees que no tienes ritmo.
- Tienes una boda, una fiesta o una barbacoa cerca y no quieres volver a esconderte.
- Te apetece aprender salsa y bachata desde cero sin sentirte juzgado.
- Quieres hacer algo diferente este verano en Huesca.
- No tienes pareja y eso siempre te ha frenado.
Aquí no necesitas venir siendo Fred astaire.
No necesitas venir con pareja.
No necesitas hacerlo perfect.
Solo necesitas ganas y empezar.
Curso de Verano de Salsa y Bachata · Nivel 0
Bailalé · Huesca
C. Alcalde José Antonio Llanas Almudevar, 12, 22004 Huesca
Curso: Salsa y Bachata desde cero
Nivel: Nivel 0
Duración: Julio + septiembre
Días: Martes + jueves
Horario: 19:30 a 21:30
Necesitas pareja: No
Experiencia previa: No
Este año, que la canción del verano no te pille mirando.
Que te pille bailando.